miércoles, 1 de julio de 2015

THE NIGHTMARE

"La parálisis del sueño es una incapacidad transitoria para realizar cualquier tipo de movimiento voluntario que tiene lugar durante el periodo de transición entre el estado de sueño y el de vigilia. Puede ocurrir en el momento de comenzar a dormir o en el de despertarse y suele acompañarse de una sensación de gran angustia. Su duración suele ser corta generalmente entre uno y tres minutos, tras los cuales la parálisis cede espontáneamente. Durante el episodio, la persona está totalmente consciente, pero es incapaz de moverse o hablar ni abrir los ojos, lo que puede provocar gran ansiedad" (extraído de wikipedia)

The Nightmare es un documental donde oimos los testimonios de varios pacientes que padecen "parálisis del sueño" y nos recrean sus pesadillas. Lo inquietante es que esas pesadillas son muy parecidas entre sí, aunque los sujetos se encuentren a kilómetros de distancia. 

Otra manera de presentarnos una película de terror es como lo hace The Nightmare, en forma de documental, donde vemos reflejadas las pesadillas de los pacientes. El hecho de que sean algo parecidas nos traslada a otro debate: ¿realmente son pesadillas? ¿podrian ser abduciones? ¿o que alguna criatura maligna haya estado molestando a esos pacientes?

El relato transmite la suficiente veracidad para consiguer captar nuestra atención. Otra cuestión sería si semejantes relatos consiguen trasladarnos el terror que consideran sus pacientes. Y como casi todas las películas actuales, en un principio hasta lo consigue. El problema es que a medida que avanza el metraje, no lo hace la acción, por lo que es un refrito constante en las entrevistas, en las que casi siempre pasa lo mismo, y es en ese supuesto desarrollo donde no es difícil perder el interés en el asunto.

De todas maneras, cumple el cometido de querer saber más sobre el problema, de investigar por propia cuenta, viendo youtube o consultando foros o la wikipedia, sobre un problema que hasta entonces era casi desconocido, o al menos para mí. Respecto a cuestiones técnicas, poco cabe decir de este documental que no posee ningún rasgo destacable: montaje correcto, intenta innovar en el sistema de entrevistas pero sin espectacularidades, y las recreaciones son correctas (no parece sacado de la tv).

Resumiendo, The Nightmare, como película, es toda una decepción, y más si la ves "a ciegas", como hicimos nosotros, sin haber escuchado ni leido casi nada de ella. Como documental cumple, pero sin florituras. En definitiva, un proyecto bastante prescindible.

lunes, 2 de marzo de 2015

WHAT WE DO IN THE SHADOWS (Lo que hacemos en las Sombras)

La justa vencedora del premio del público de la pasada edición del Festival de Sitges 2014 es un falso documental con el que te troncharás de risa. Una historia de vampiros nunca vista perpetrada por los responsables de Flight of the Conchords, y que en sus dos únicos pases consiguió la unanimidad de toda la platea con risas y aplausos.
  
Compartir piso puede ser un coñazo, pero Viago, Deacon, Vladislav y Petyr tienen más problemas que discutir sobre quién lava los platos. Tampoco son jóvenes estudiantes. Son vampiros, comparten casa en Nueva Zelanda y nos cuentan sus vicisitudes en este falso documental...
Había una idea mejor para homenajear a los clásicos del vampirismo? Yo diría que no, ya que en este mockumentary aparecen representadas todas las facetas y edades de los chupasangres, desde el vampiro más antiguo Petyr (Nosferatu) de más de 8.000 años, Vladislav el Atizador, en clarísimo homenaje a Vlad el Empalador, de la novela de Bram Stoker, Viago, un tipo de vampiro del s. XVIII más bohemio, y Deacon, el vampiro nazi de la Segunda Guerra Mundial. Todos ellos comparten casa en los suburbios de Wellington, Nueva Zelanda, y la vemos reflejada en este mockumentary con la excusa de que se prepara un documental para la TV con motivo de un carnaval pagano.

What we do in the Shadows es una película vertiginosa, que se te pasa volando, quizás por culpa de que cada minuto hay un gag hilarante, y no has terminado de reirte del primero y ya te viene el segundo. Pero nada forzado ni a base de chistes malos. Todo mostrado perfectamente con la cámara, o en el montaje, desde la manera de alimentarse, a las fiestas que han pasado juntos. Pero tampoco es una película que se quede estancada, porque cuando salen al exterior mantiene el nivel, con una vida nocturna bastante aburrida (no pueden entrar a las discotecas de moda porque no les invitan). Y cuando otra vez parece que se va a estancar, te meten otro giro con un par de personajes más, y así sucesivamente. 
En serio, no paran ni dan descanso, y los 84' que dura se te pasan volando. Y todo gracias a unos directores que en todo momento tienen el control de su obra, ya que dirigen, guionizan y actúan dos miembros de la comunidad vampírica: Jermaine Clement (Vladislav) y Taika Waititi (Viago), unos tios listos que han visto el éxito de la comedia en modo mockumentary como Modern Family añadiendole ese toque friki vampiresco. 
Y eso al público festivalero como el de Sitges o Toronto (también arrasó) le encanta.