Otro años más octubre nos deja una película que seguro será record en taquilla este año. Igual que el año pasado con Lo Imposible, o hace un tiempo ya con Avatar, poder ver Gravity en pantalla grande es toda una experiencia que hay que vivir para poder contar después. De nada valdrá verla en la tv de casa o en tu tablet. De acuerdo que no está la economia para muchos lujos, pero vale la pena gastarse unos euros para poder disfrutarla en 3D..... Porque la inmersión es total. Alfonso Cuarón consigue levantarnos de la butaca (figurativamente) y hacernos flotar en el espacio junto a los protagonistas en una primera secuncia de 17 minutos espectacular. Es increible que todo lo que allí vemos sea CGI y renderizado. El 3D obtiene unos resultados maravillosos no solo dando profundidad al escenario, si no que incluso a veces podemos llegar a tocar los objetos que flotan ingravidos delante de los protagonistas.
jueves, 10 de octubre de 2013
miércoles, 22 de mayo de 2013
THE MASTER
Freddie Quell (Joaquin Phoenix) vuelve a su ciudad natal después de combatir en la guerra del Pacífico. Consigue un empleo, pero sigue arrastrando secuelas de su paso por el ejército. Obsesionado por el sexo, alcohólico acérrimo, va dando tumbos por su vida hasta que se cuela de polizón en el barco de Lancaster Dodd (Phillio Seymour Hoffman), un intelectual de fuertes convicciones que intentará adoctrinar a Freddie en lo que él llama:
"La Causa"
Como siempre, Paul Thomas Anderson ha rodado una película interesante, que aunque sean densas retratan perfectamente a unos personajes con una fuerza particular (en Boogie Nights un actor porno en los 70's o en Pozos de Ambición un codicioso magnate del petróleo a principios de s. XX). Tiene un estilo visual que en momentos le acerca a Kubrick y un montaje musical espectacular, aunque en The Master no logra una profundidad que sí que había conseguido en sus otras películas. Quizás sea por eso que The Master decepciona un poco, ya que en momentos parece vacía, sin querer posicionarse sobre La Cienciología.
Lo que sigue demostrando P. T. Anderson es que tiene muy buena mano para dirigir a los actores. Con Joaquin Phoenix ha hecho un trabajo sublime. El polémico actor está más creíble que nunca en ese papel de pseudo-vagabundo, y la verdad es que lo borda. Phillip Seymour Hoffman no se queda atrás, y nos muestra a un líder contundente, aunque algo histriónico y explosivo cuando alguien le cuestiona su filosofía. Pero es que Amy Adams está espectacular en un papel más dramático que nunca, y es que la princesita de Encantada se ha hecho mayor.La película no llega a ser un biopic en toda regla, sino es más un drama sobre un hombre convencido de sus ideales que intenta ponerle textualmente "el collar a un dragón". Un dragón personificado en un vagabundo alcohólico obsesionado por el sexo, que se podría considerar el "alter ego" de su mentor, su lado oscuro más violento e irracional. Entre ellos se establece una relación más estrecha incluso que la que The Master tiene con sus propios hijos, pero que encontrará el obstáculo de su mujer que no permitirá que tire toda su obra y "su mision" a la basura
Pero como os comentaba, la historia se queda un poco hueca. Está bien todo el tema de la "secta", de como se va expandiendo aprovechando ese bajón de convicciones que le queda a un país después de una guerra, aunque sea en el extranjero. Pero al mismo tiempo se profundiza poco en El Maestro, un personaje curioso del que podría haberse sacado mucho más jugo si nos hubieramos llegado a meter dentro de su cabeza, en lugar de la de Freddie. A este nivel de "películas de sectas" es mucho más interesante Martha Macy May Marlene o Red State, las cuales aparte de ser muy dignas películas, si que se posicionan claramente en contra de este tipo de organizaciones. lunes, 6 de mayo de 2013
SEARCHING FOR SUGAR MAN
Sudáfrica años '70. Un cantautor americano, llamado Rodriguez, suena en todas las emisoras. Su primer disco "Cold Facts" es todo un himno antisistema ante la política del apartheid. Curiosamente, en EEUU sólo se venden 6 copias del disco y es un fiasco total, y esa situación lo lleva a un tortuoso suicidio, pero..... ¿quién fue Rodríguez?. Esto es lo que intentan averiguar dos fans sudafricanos en este magnífico documental
¿Qué es lo que lleva a un director sueco a sudáfrica y seguirle la pista a un cantautor americano con raíces mexicanas? : una buena historia.....y punto. Porque Searching for Sugar Man se sostiene por uno de los principales pilares que ha de tener el buen cine: una magnífica historia para contar. De nada te sirven millones de presupuesto, ni actores superfamosos, si lo que vas a contar no va a encadilar al público (eso sí, si consigues juntarlo todo, mejor que mejor)
La película tiene su riesgo: documental y música folk americana, es algo que no me motiva demasiado. Pero es empezar la película y quedarte enganchado. Primero nos presentan a un artista genial, con unas letras que ya querría el mismísimo Bob Dylan, un artista con un futuro prometedor, pero que por esas injusticias de la vida, no llegó a conseguir el reconocimiento público. Y luego a continuación el contrapunto en la que aquél que en su país está siendo un paria, en la otra punta del mundo se está convirtiendo en un Dios, en un ejemplo a seguir por el movimiento "afrikaaner" que luchaba contra el apartheid. Y a partir de ahí nos convertimos en detectives, siguiendo la pista para saber qué fue de ese tal Sixto Rodríguez.....y hasta aquí puedo leer, que no os quiero joder la peli.
Yo la ví sin saber apenas nada de ella y me ha encantado. No se hace pesada, tiene muy buen ritmo, y sabe como ir desgranando la historia poco a poco para que tú vayas descubriendo con ellos todas las verdades de la cruel industria musical. Además, el tipo de música que hacía Rodriguez, un folk lisérgico con toques de psicodelia, es bastante buena, y he de reconocer que me ha enganchado y ya me he bajado sus dos únicos discos.
viernes, 19 de abril de 2013
THE SESSIONS
Una pequeña perla independiente americana que, al igual que la francesa Intocable, comparte protagonista minusválido, pero al que, como ya veremos, le inquietan otros temas un poco más "profundos".....
Mark O'Brien es un periodista y poeta que lleva postrado a una camilla desde que tenia 7 años, después de contraer la poliomelitis. Ahora con 38 años, y a raíz de un artículo que debe escribir sobre la sexualidad en personas minusválidas, contrata a una terapeuta sexual para que le ayude a desvirgarse.....
Hay veces que se juntan tres de los factores más importantes para que una película funcione: una buena dirección, un guión ingenioso plagado de bueas situaciones y diálogos, y unas interpretaciones sobresalientes. Y este es el caso de The Sessions dónde Ben Lewin firma dirección y libreto (curiosamente él tambien está afectado por la polio) y donde Helent Hunt (sobretodos los demás) y John Hawkes y William H. Macy (secundario de lujo donde aparezca) brillan con luz propia, con interpretaciones dignas de Oscar (y no exagero)
Se agradece que no sea la típica película que se centra en los problemas cotidianos de Mark (que aunque no se vean, seguro que los tiene), sino donde nos centramos claramente en el apartado sexual. Pero no de un manera gratuita, sino que se trata al sexo como un medio para sentirse mejor consigo mismo, y sobretodo para no incomodar a los demás, de todos los tabúes y represiones que sufre Mark, ya sea bien por su religión o por la educación familiar recibida. Más ingenioso todavía que su consejero en este tema sea el cura de su iglesia, dos personas que no han disfrutado nunca del sexo, una por incapacidad y otra por vocación, y que en consecuencia logran las escenas más cómicas de la películas.
Pero ojo, que no es una película puramente sexual. También se toca el apartado amoroso, sobretodo por la facilidad que tiene Mark en decir un "te quiero". Pero es ahí donde empatizamos con él totalmente, porque seamos sinceros, cuando alguien suelta tal afirmación, ¿quién no se ha sentido inseguro ante la respuesta a recibir?. Y lógicamente, donde hay amor, hay desamor. Y las ya sabidas y esperadas escenas de "lagrimilla". Pero que no son nada desfasadas como cabría esperar en este tipo de películas (en este punto tambien sorprende). Están muy bien rodadas y contenidas, a la vez que justificadas.
Por eso creo que ésta es una más que correcta película, rodada con muchísimo gusto, que no cae en el panfletismo de las dramamedias, ni en los biopics lagrimales. Simplemente se basa en un artículo real escrito por el protagonista, en un momento de su vida. No hay motivos para más
miércoles, 3 de abril de 2013
LA VIDA DE PI
La verdad que esta peli estas navidades me tiraba de espaldas. Dirigida por Ang Lee, casi todo digital, y encima tocando temas teológicos no eran rival para Bilbo Bolsón. Ahora que ha salido en formato doméstico la hemos podido disfrutar en casa en familia: La Vida de Pi
Un escritor en horas bajas viaja hasta el Canadá en busca de ideas para su próximo libro. Allí conocerá a Pi, un personaje de origen hindú, con una curiosa religiosidad, y con un espectacular historia basada en su pasado y sobre la existencia de Dios........
Después de un breve prólogo donde vemos al Escritor y a Pi dialogando, enseguida nos metemos en la biografía de Piscine (así es el nombre original del indio), de una manera que podría recordar al estilo de montaje y personajes de Jeunet y su famosa Amelie. Con mucho toque de humor, pero sobretodo donde se comienza a percibir que visualmente la película va a ser diferente. Conforme Pi va creciendo, en su adolescencia, también va creciendo la perfección fotográfica de la película, con esos planos nocturnos en el río, o de dia en el mercado o en el parque, llenos de colorido y una planificación compleja.Y pasada ésta primera hora de introducción, llegamos al momento del naufragio, con las famosas secuencias del chico con el tigre. Un tigre que aunque parezca extraño por su perfección, es completamente digital, aunque sólo nos damos cuentas en los planos más "humanos" del animal. Es en esta parte central cuando Ang Lee destapa el tarro de las esencias, saca la brocha y nos dibuja unos planos y secuencias preciosistas a la par que cautivadoras. Algunas meros paisajes perfectos, obra casi toda del truco del croma, pero otras con toda la tensión que te puede llegar a empatizar al estar dias falto de alimento. Y allí en medio, Pi como Tom Hanks en Naúfrago con su Wilson particular, aunque este sí mucho más peligroso, se debate entre dioses y monstruos.
Después, cuando ya parece que todo se va a decidir, hay un pequeño interludio, quizás el más lento e incomprensible de la película, que bajo mi punto de vista llega hasta a sobrar, ya que no lo salva ni la ya algo cansina espectacularidad del plancton luminoso y los habitantes curiosos de la isla. Pero parece destinada más como descanso para prepararnos a lo que se avecina, ya que es después de toda esta pausa que director y guionista (o el autor del libro, ya que es una película adaptada de una novela) ponen toda la carne en el asador. En un monólogo de Pi, que está explicando el naufragio a un par de investigadores japoneses. La cámara fija, y un relato sorprendente, que aunque ya andamos sobre las casi dos horas escuchando al chico, me ha dejado cautivado y perplejo. Aquí es donde nos encontramos el verdadero arte, que con muchos menos medios de los dispuestos en mitad del océano, nos deja pegados a la butaca, y dandole vueltas a la cabeza.
Y es que en definitiva, te puede gustar más o menos el tema religioso (ojo, que no digo del cristiano, sino del religioso en general), pero no se puede negar que La Vida de Pi está muy bien hecha y dirigida. Quizás demasiado digital, pero en esta película la tecnología se nota que está al servicio de la historia, y no al revés como pasa en otro tipo de cintas.Y sin ánimo de compararla con películas anteriores, era un tipo de cine que ya nos tocaba también disfrutar. Si en los 80s tuvimos a Cinema Paradiso, en los 90s La Vida es Bella y El Pianista en el 2000, en ésta decada ya tenemos La Vida de Pi
martes, 26 de febrero de 2013
ARGO
Teheran 1979. En plena crisis entre Iran y los EEUU, 6 diplomáticos estadounidenses se refugian en suelo canadiense cuando la población iraní ocupa su embajada. Desde la CIA recurren a Tony Mendez (Ben Affleck) para perpetrar un original plan para ayudarlos a salir del pais......
Si en 2009, en plena crisis con Afganistán, desde Hollywood ya nos untaron la tostada con ese panfleto yanky que era En Tierra Hostil, éste 2012, en plena cruzada contra El Eje del Mal, tampoco se iban a quedar de brazos cruzados, y nos embetunan esta Argo, esta vez "based in a true history", pero con las mismas intenciones que su antecesora. Porque por mucho que se esfuerce la película al principio de mostrarnos el origen del conflicto: el asilo político que otorgó EEUU al Sha de Iran cuando éste fue relevado del poder y reclamado por la justícia popular, sólo cabe una breve crítica de 3 segundos sobre todo el oro con el que el exdirigente iraní pagó el favor. Entonces.....¿quienes son los malos? A ojos de Ben Affleck está claro: los iraníes, unos salvajes barbudos que sólo hacen que hablar a gritos, colgar a inocentes en la via pública, armar a sus mujeres, esclavizar a niños a favor de la causa, etc. Ni una crítica al gobierno de su país al respecto.
La película intenta ser un thriller político (WTF?), pero desde luego no consigue su objetivo. Aunque al principio pretende darle tensión en el asalto en la embajada con un montaje vertiginoso de 15 imagenes por segundo, alternando imagenes reales con las filmadas, donde el resultado es más molesto que otra cosa. Señor Affleck, la tensión se trabaja sobretodo en recrearse en la situación, en un buen trabajo de actores, en intentar captar toda la violencia fuera de plano, no en un montaje frenético que lo único que hace es marear y sacarte de la escena. Luego la película se tranquiliza e incluso ironiza comparándola con la banalidad de la industria cinematográfica del momento. Es sin duda el mejor momento de la película, donde aparecen dos actores de verdad (enormes John Goodman y Alan Arkin) representando lo más desfasado del Hollywood ochentero.
Después del interludio estadounidense, viene el auténtico drama: Ben Affleck. Desde luego este tio cada vez lo hace peor, o lo que es lo mismo, lo hace igual. Porque tanto le da que interprete un agente de la CIA, que un ladrón de bancos, que un astronauta.....el gesto es el mismo siempre. Sólo hay una explicación para que un actor tan inexpresivo siga trabajando, y es que sea él el director de sus películas. La misma cara estando encerrado en su habitación fumando y bebiendo whisky como si se creyera John Wayne, que en medio del bazar de Teheran a punto de ser lapidado. La misma puta jeta.
Y en lo que a la película se refiere, lógicamente va perdiendo fuelle. Todas las tensiones que se presentan, todas, resueltas de la manera menos creíble per más correcta a los ojos del hermano yanky. Por poner un ejemplo: SPOILER hay un momento en el que un diplomático no se fia de que la misión vaya a salir bien, y con razón. Se acerca el prota, le dice el nombre real y que tiene un hijo de 10 años esperando...y solucionado, oiga. Eso si que es don de gentes FIN SPOILER. Lo mismo para un momento de crisis que tienen en el bazar, o subidos en una furgoneta, persecuciones entre coches y aviones, etc. Lo normal es que no pase nada....
Único punto positivo de la película: toda la recreación que hacen de la época, tanto a nivel de vestuario como social (ya se encargan ellos de mostrarlo luego al final de la peli con algunas fotos reales).
En fin, ya se sabe quien maneja algunos hilos de la industria cinematográfica yanky. Sólo hace falta una orden para poner en marcha la maquinaria del panfleto, y repartirlo por todos los festivales y premios posibles.
A ellos que no hacen otra cosa más que mirarse el ombligo ya les va bien.
Tontos los demás por reirles las gracias















