martes, 10 de marzo de 2015

MAGICAL GIRL

Por fin he podido ver Magical Girl, aunque haya sido en bluray (sirva esto como crítica de la nefasta distribución que sufrimos los que vivimos en la periferia). No diré que es una película sobrevalorada, porque mala no es. Pero sí puedo decir que ha sido tanto el hype generado por distintas vertientes de la cinefilia que me ha defraudado un poco. Pero no por la película, sino por el tipo de cine que piensan algunos que tiene que ser el "bueno", como si todo lo demás fuera purria. Algo parecido a lo que ha pasado este año en Hollywood, con los aplausos a Birdman o Boyhood, dos películas que si algo tienen, es que no entretienen lo más mínimo. Pero en fin....para gustos los colores....

Luis, profesor de literatura en paro, trata de hacer realidad el último deseo de su hija Alicia, una niña de 12 años enferma de leucemia: tener el vestido oficial de la serie japonesa de dibujos animados "Mágical Girl Yukiko". El elevado precio del vestido llevará a Luis a intentar encontrar el dinero de forma desesperada cuando conoce a Bárbara, una atractiva joven casada que sufre trastornos mentales, a su vez relacionada con Damián, un profesor retirado con un tormentoso pasado. Los tres quedarán atrapados en una oscura red de chantajes, en la que instinto y razón entran en conflicto... 

Intentaré ser lo más objetivo posible, e intentaré mantener cierta equidistancia en lo que a mi persona entiende como "cine" y las películas de Carlos Vermut. No entraré en la eterna discusión sobre lo que es cine o no, ya que abarca un margen tan amplio que da cabida a multitud de estilos diferentes. Más o menos parecido, aunque a muchos les disguste, a lo que pasa con la música. Pero de ahí a enlairar películas como estas al olimpo de las "obras maestras", hay un largo trecho.

Desde el inicio de la película ya se nota que no estás ante "otra película española". Carlos Vermut consigue posicionarse en cabeza de lo que es el "cine de autor" en España, otrora liderado por Jaime Rosales (¿recordais La Soledad?), gracias a una estética demasiado costumbrista, sin estridencias. Sólo contador de historias cotidianas, donde todo parece demasiado cercano, pero donde también empieza a sentar las bases de su juego, como los puzzles que hace el personaje de José Sacristán, esperando llegar al clímax al colocar la última pieza.....pero no nos adelantemos.

Es después de ese inicio y coincidiendo con la llegada de Bárbara a la película, que ésta consigue ya captar tu atención. Aunque reconozco caer en la trampa, ya que es todo un logro que ese personaje te atrape sin ni siquiera conocer su pasado, o del qué hace en su vida. Punto a favor de un guión muy bien pensado, sobretodo en esta parte central. Porque al final todo empieza a desmoronarse, no encuentras conexiones, tampoco explicación en tu cabeza para que pase lo que está pasando. Supongo que todo es provocado, como si la magia de la que dice el título hiciera acto de presencia. Pero yo por ahí no paso, lo siento. Si estamos de magos, pues a magos, y si es de cinema verité, pues que así sea. Pero estos cambios de planteamiento, y esos trucos de que es así porque es la magia, no me los creo.

Pero como me considero persona algo sensata, no diré que la película es mala. Porque no lo es. La idea está bien pensada y elaborada, la crueldad a la que exponen los personajes femeninos de la película a sus partenaires me parece aplaudible, nada físico, todo psicológico pero sin parecerlo. Pequeñas tiranas que han tomado las riendas de la vida de sus mayores, hasta llevarlos a un final maldito. Bravo!!
Pero me mosquea la cantidad de ego que desprende cada fotograma (algo parecido me pasó con Birdman). Me gusta ese cine diferente, pero que no parezca tan descaradamente que ha sido hecho así, para parecer diferente. Soy partidario del cine de autor, pero me quedo más al lado de Lynch o Winding Refn, que en el de Von Trier, por poner un ejemplo.

domingo, 18 de noviembre de 2012

DIAMOND FLASH

Una de esas pelis a las que da miedo enfrentarse. Por su sálida directamente a DVD, sin estrenarse comercialmente. Porque es la obra de un único autor, Carlos Vermut, que dirige, guioniza, monta, sonoriza y produce. Y porque está siendo todo un fenómeno en la escena más hipster de las capitales del reino. Está de moda, es trendy, y no se habla de otra cosa en esos bares modernillos con sus asiduos clientes mostacheros.

La hija de Violeta ha desaparecido misteriosamente. Juana quiere que Lola la ame sin concesiones. Lola tiene un asunto pendiente de resolver. Elena está enamorada de un maltratador, y Enriqueta sólo busca que la hagan reir. Un repóquer de mujeres tan distintas pero, ¿tendrán algo en común?

Película complicada. Poco más de dos horas divididas en 4 actos, como una historia pulp, donde sobresalen principalmente las protagonistas, todas ellas féminas. Y no sobresalen porque lo hagan estupendamente. Sobresalen porque no hay nada más. Un ejercicio más literal que visual, ya que Carlos Vermut planta un par de cámaras, y se dedica a filmar a sus actrices dialogando, siempre en interiores, y divagando sobre sus temores, sobre sus experiencias pasadas. No hay nada más en el plano, ni ocurre nada fuera de él. Un espeso ejercicio verborreíco que a momentos se hace insoportable (sobretodo la primera mitad del capítulo de Juana y Lola)

Un hilo en común que une las cuatro puntas de éste diamante, que no es otro que el maltrato, la violencia de género. Una película con superhéroe y villano un tanto peculiares, y algunos puntos muy buenos que la salvan del fiasco absoluto. Porque pasada la hora de película empiezas a notar una sensación extraña de que quizás todo lo que has visto no sea una paja mental del sr. Vermut. La historia está bien tejida, el villano empieza a despertar cierta casualidad. La peli empieza a coger algo de ritmo y te empieza a interesar. Y es ahí cuando acaba y te deja flasheado. Como su título indica: Diamond Flash

No se qué hará en un futuro Carlos Vermut. Esperemos que algun proyecto un poco más plural, con alguien más formando el equipo. Porque te queda la sensación de que esta pelicula la haya hecho específicamente para su disfrute, para demostrarse de que podía hacer un largo.
Punto y aparte merece la actuación de Miguel Noguera. Un pedazo de actor que de momento sólo hemos podido disfrutar en pequeños papeles (Extraterrestre y Diamond Flash) pero que promete muy mucho