martes, 30 de abril de 2013

VACACIONES EN EL INFIERNO


Driver, en su intento por huir de la policía americana, traspasa la frontera a México con un botín de 2 millones de dolares. Lógicamente, es detenido por las autoridades, desposeido del dinero, y encerrado en una curiosa prisión en el pueblo de Tijuana llamada "el pueblecito". Allí tendrá que buscarse la vida para intentar sobrevivir y escapar...

Película de acción sin pretensiones y entretenida de ver. No se anda con rodeos, ya que desde el minuto 1 ya empiezan las persecuciones. No requeriere de mucho esfuerzo, los personajes son simples y la trama directa. Quizás le falle un pelín el típico "happy end" que no termina de casar del todo con el personaje de Mel Gibson, pero se perdona.

En la película el tío Mel se sale, en todos los sentidos, aunque repite muchas de las expresiones faciales que ya le hemos visto en muchas de sus películas. Pero es un personaje creíble, un superviviente que se queda rápido con la copla de todo lo que pasa en la cárcel y no dudará en aplastar a quien se ponga en su camino para alcanzar su objetivo. La cárcel en sí misma es otro personaje más. Un "pueblecito" (ya entendereis el porqué repito tanto esa palabra) donde conviven presos y presas, con sus familiares e hijos, y que es un nido de chanchullos a todos los niveles, desde el último de los yonkis hasta los diplomáticos más corruptos.

Luego el guión da un pequeño giro que hace la historia más apetecible, y que da alas a cierto guiño de Mel Gibson hacia otro de sus camaradas: Clint Eastwood (imprescindible verla en VOSE para notar el nivel de la imitación de Mel, aparte para poder escuchar los mexicanos en estado puro, y no tios de Cuenca poniendo acento de Cantinflas).

En definitiva, una buena peli de acción como las de antes, y no esas chorradas con tropecientas mil volteretas y videoclips que se curran ahora los gringos.




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