lunes, 3 de marzo de 2014

OSCARS 2014


Una gala aburrida, sin nada de gracia, donde se ha hechado de menos a Billy Cristal o a Seth McFarlane. Donde las actuaciones tampoco han brillado por ellas mismas (sólo el Happy de Pharrel Williams que ha hecho bailar a Lupita Nyon'o y Amy Adams). Y donde todos los premios han sido "politicamente" correctos. Sinceramente ya no se que tendrá que hacer DiCaprio para que le den el Oscar, y seguramente se lo entreguen con un papel mediocre, como ya le hicieron a Scorsesse por El Aviador. Otra vez se ha demostrado que si quieres ganar un premio, es mejor perder 21 kilos de peso que bordar un papel durante 3 horas. En el premio a Mejor Actriz, cualquiera era buena menos Sandra Bullock, y ahí se ha hecho justicia, aunque en Blue Jasmine la Blanchett esté un pelin sobreactuada. Lo que es de risa es el premio a Mejor Guion Adaptado a 12 Years Slave, un guión donde apenas se nota el paso del tiempo que marca el título, no marca bien los tiempos.

En resumen, se ha hecho justicia con La Gran Estafa Americana, que se ha ido de vacío, y a lo mejor Nebraska merecía algo más, aunque quizás competía en las secciones más competidas. El reparto de premios ha sido éste: GRAVITY (7 oscars), 12 AÑOS DE ESCLAVITUD (3 oscars), DALLAS BUYERS CLUB (2 oscars), EL GRAN GATSBY (2 oscars), FROZEN (2 oscars), HER (1 oscar) y BLUE JASMINE (1 oscar)

MEJOR PELÍCULA: 12 años de Esclavitud
MEJOR DIRECTOR: Alfonso Cuarón (Gravity)
MEJOR ACTOR: Matthew McGonaughey (Dallas Buyers Club)
MEJOR ACTRIZ: Cate Blanchet (Blue Jasmine)
MEJOR GUION ORIGINAL: Spike Jonze (Her)
MEJOR GUION ADAPTADO: 12 años de Esclavitud
MEJOR ACTOR DE REPARTO: Jared Leto (Dallas Buyers Club)
MEJOR ACTRIZ DE REPARTO: Lupita Nyong'o (12 Años de Esclavitud)
MEJOR BANDA SONORA: Steven Price (Gravity)
MEJOR CANCIÓN: Let it go (Frozen)
MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN: Frozen
MEJOR PELÍCULA DE HABLA NO INGLESA: La Gran Belleza (Italia)

Como crítica al premio a mejor película, totalmente injusto pero políticamente correcto, hablaremos dentro de diez años cuando recordemos El Lobo de Wall Street o Gravity como buenas películas, pero nadie se acrodará de la ganadora 12 Años de Esclavitud.
En Fin, This Is Hollywood

domingo, 2 de marzo de 2014

ALABAMA MONROE

Alabama Monroe es todo un mazazo en las narices a todo el postureo de cine indie americano que nos ha estado llegando a nuestras salas, con Blue Valentine a la cabeza. Y lo que es más acojonante: es una película belga, hablada en flamenco (el idioma de Flandes) y con una banda sonora genial de un estilo tan americano como el bluegrass, la forma más pura del country tocado con sólo instrumentos de cuerda y la polifonia de las voces.

viernes, 28 de febrero de 2014

THE ACT OF KILLING


Tras el golpe de estado militar de 1965, el general Suharto ocupó el poder en Indonesia, y junto con él llegó el genocidio de miles de comunistas, reales o presuntos, que fueron asesinados por los escuadrones de la muerte. Unas décadas después, revivimos el pasado gracias a dos de sus protagonistas que estan rodando una película para mostrar sus "buenas" acciones a las nuevas generaciones.

Magnífico documental, no por la historia que detalla, que sin lugar a dudas es bastante repulsiva, sino por todo lo que es capaz de mostrar. Porque éste es otro ejemplo de que la realidad supera claramente la ficción. Otro ejemplo de lo poco que nos importa en occidente lo que pase en zonas más pobres situadas en la otra mitad del planeta. Porque el genocidio que allí pasó nada tiene que envidiar al holocausto judío. Igual de cruel, mucho más sanguinario, sin tecnicismos ni gasificaciones, sólo cuchillos y alambres que acaban con cuerpos repartidos en bolsas y lanzados a una fosa común, o ardiendo en sus propias viviendas. Y todo apoyado por las compañias capitalistas (aunque poco se habla de este tema) que ayudan a los golpistas a eliminar el regimen existente para así copar el mercado indonesio con toda su gama de productos.


The Act of Killing es la historia del genocidio de Indonesia del '65 contada por los mismos asesinos, sin escrúpulos, orgullosos de lo que han hecho. Uno se queda congelado al ver a uno de los mayores genocidas (y ahora ministro del país) paseando por el centro comercial con su familia tranquilamente, contando todo lo que hacían él y su escuadrón. Como eliminaban a comunistas delante de sus familias, para que los niños tomaran ejemplo y se convirtieran en futuros cómplices de sus verdugos, aplaudiendoles en congresos a cambio de dinero. No se si es peor eso o el ver que nadie hace nada, no hay derecho a réplica, es la historia contada por los vencedores, ni rastro de los vencidos. La población vive con miedo a las represalias de esos escuadrones, sumidos bajo el yugo de los sobornos y de la corrupción política (escandaloso también el fragmento en los que Hernan, uno de los asesinos, quiere presentarse a "concejal")


Pero es también curioso como el cine también toma partido en esa masacre. Ellos mismos se definen como gangsters (aunque lo traducen como "buenas personas"), como John Wayne luchando por una causa justa, y el director del documental lo aprovecha para sacar partido a esos momentos de exhibicionismo, montando unas escenas con una fotografía increible, casi oníricas, donde se siente semidioses a los que sus victimas les dan las gracias por haberlos asesinado. Los disfraza de gangsters de los 60s en las escenas de los interrogatorios para mayor deleite de los protagonistas, que huyen totalmente de la crítica y se niegan a pedir perdón, porque como bien dicen en un fragmento: "los americanos masacraron a miles de indios y todavía nadie ha dado explicaciones sobre ello". Y razón no les falta.


Pero sinceramente espero que esta película sirva para algo más. Para que la denuncia que ha hecho Joshua Oppenheimer (alumno aventajado de Werner Herzog) no caiga en saco roto. Que sirva para que a algún juez en La Haya se le remueva algo por dentro y actúe de oficio. El director ha puesto el foco y ahora le toca actuar a la justicia (si es que la hay). 

En lo estrictamente cinéfilo, le doy una buena puntuación, tanto por el valor que hay que tener por parte del equipo de juntarse con esos criminales, y además saberla rodar y montar de la manera más bella posible.
Pero ya os digo, es una película para verla una vez, y no volverla a ver nunca más.




DALLAS BUYERS CLUB

 

Basada en la vida real de Ron Woodroof, un cowboy de rodeo texano, heterosexual, drogadicto y mujeriego, al que en 1986 le diagnosticaron SIDA y le pronosticaron un mes de vida. Empezó entonces a tomar AZT, el único medicamento disponible en aquella época para luchar contra tan terrible enfermedad, y al ver que no funcionaba y sus efectos secundarios eran terribles, optó por buscar una solución, aunque para ello se tuviera que pelear con la FDA (Food & Drug Administration)

jueves, 27 de febrero de 2014

12 AÑOS DE ESCLAVITUD


Basada en un hecho real ocurrido en 1850, narra la historia de Solomon Northup, un culto músico negro -y hombre libre- que vivía con su familia en Nueva York, que un dia descubre que ha sido drogado y secuestrado para ser vendido como esclavo en el Sur en una plantación de Louisiana,. Renunciando a abandonar la esperanza para poder reunirse algún dia de nuevo con su familia, Solomon contempla cómo todos a su alrededor sucumben a la violencia, al abuso emocional y a la desesperanza.

12 Años de Esclavitud es una buena película, pero ojo, no tan buena como nos pueden hacer creer. Es una película muy bien filmada, con multitud de recursos dignos del mejor de los directores, con buena música (aunque por favor que alguien le diga a Hans Zimmer que varie el registro, que todas sus bandas sonoras se empiezan a parecer entre ellas peligrosamente) y excelentemente interpretada. Una película filmada al gusto de la industria, basada en un hecho real, donde se critican ciertos aspectos del pasado americano, y con una buena dosis de crudeza que le quita algo de azúcar al conjunto.


Steve McQueen tira de libreto propio y nos otorga visualmente una gran película: todo tipo de planos, desde travellings laterales, algún cenital centrado en cicatrices que harán que algunos aparten la mirada, y otro plano fijo genial, donde a pesar de la cruel y agónica situación que vive el protagonista, más cruel es quizás la reacción de algunos de los otros personajes (para entendidos, muy del estilo de la violación de la Belucci en Irreversible). Una historia filmada con muchisima luz para contar una historia bien negra del pasado estadounidense.

El reparto está sublime, sobretodo al nivel de secundarios (como ya pasaba en otra de esclavos reciente como era Django Desencadenado). Un Michael Fassbender fenomenal, abordando infinidad de matices con un punto de locura que lo hace imprevisible. La chica Lupita Nyong’o, en el papel de una esclava hija de esclavos, sumisa ante el poder de su amo. El resto estan a buen nivel sabedor Steve McQueen que aportaran un mayor empaque al conjunto. Quizás el único que chirría es el tambien productor Brad Pitt en el papel de salvador del esclavo, y curiosamente de oficio carpintero (como Jesus el Nazareno)


El problema de la película es que, a pesar de su título, no percibimos el paso del tiempo ni a través del protagonista, ni del escenario, ni del resto de componentes de la película. Ni a nivel de cambio físico ni tampoco a nivel de un desgaste mental. Por lo que la historia parece que pase sólo en esos 134 minutos que pasa en lugar de los 12 años que le dan título. Otro fallo que tiene la película, bajo mi humilde punto de vista que seguramente no es el mismo de aquellos que la han premiado, es que al final la película te deja un gusto dulce, por mucho que se empeñe el director de mostrarnos momentos crudos en ciertos momentos. No te deja el mal rollo que dejaba, por ejemplo, El Pianista de Roman Polanski.

No me he leido la novela, por lo que tampoco sé si en ella se tocaban ciertos temas que hecho de menos en esta película, como sería un mayor retrato de los problemas del esclavismo en los mismos esclavos, no sólo del protagonista. No le habría ido mal detallar un poco sobre la vida, por ejemplo, de esa generación de esclavos hijos de esclavos, de aquellos que no han conocido la libertad ya que han vivido siempre bajo el yugo de su amo. 

Lo que si está claro es que es la única que podría negarle la estatuilla a Mejor Película a El Lobo de Wall Street. Es una película que gusta a muchísima gente, una historia épica de supervivencia. Por compararla, y salvando muchísimo las distancias, es La Lista de Schindler del esclavismo americano




martes, 25 de febrero de 2014

NEBRASKA


Después de recibir un “premio” por correo, Woody Grant, un anciano con síntomas de demencia, cree que se ha vuelto rico y está empeñado en viajar a Nebraska a cobrar el premio. Su hijo David se ve obligado a  emprender el viaje para acompañarlo, ante la negativa de su madre y su hermano cansados de la situación con Woody....

Nebraska es otra de esas películas a la que Alexander Payne (Entre Copas, Los Descendientes) nos tiene acostumbrados. El relato de un perdedor, en este caso octogenario, que antepone sus principios a los de toda su familia. Pero Woody, aunque pueda parecer un viejo egoísta, es todo lo contrario. La gente se ha estado aprovechando de él durante toda su vida, y eso es lo que saldrá a flote durante ese viaje. Un camino a Nebraska con un parada obligatoria en su pueblo natal, donde descubriremos el pasado de Woody y la realidad de sus amigos y familia.


Bruce Dern borda un papel hecho a la medida. Con una mirada perdida y un semblante imperturbable, una postura lánguida y un caminar arrastrando los pies, es el reflejo de la persona que está en el ocaso de su vida y que ha de cumplir su última misión antes de morir. Hay en esta película otro personaje enorme, aunque bien camuflado por el director. No se trata del hijo, joven guaperas fracasado tanto en lo personal como en lo profesional, viviendo a la sombra de su hermano mayor, casado y con dos hijos. La que esta fantástica es June Squibb (de 84 años) en el papel de la esposa valiente que coge el toro por los cuernos cuando éste quiere crear el malestar a su familia. Una auténtica matriarca a la que seria injusto negarle el Oscar a Mejor Actriz de Reparto por el que está nominada.


Aunque en sí Nebraska no es la mejor película de Alexander Payne (yo me quedo con Election), es una película agria pero amable. Rodada en un blanco y negro que como decía Woody Allen en Manhattan: "le ha servido para mostrar toda la belleza, pero también toda la desgracia de la ciudad". Y es que la fotografía cumple esa misión de no encumbrar los paisajes del camino con grandes travellings, no importa el color que tenga, si es árido o está nevado. No quiere distraernos del personaje principal, y en momentos se agradece. 
La importancia en el cine de Payne son sus personajes tanto principales como secundarios. No importa si viven en Hawai, o están catando vinos en California. Hace un retrato a partir de situaciones algo cómicas que disimulan su negatividad, y eso libera de carga dramática la cinta y se agradece.

El problema que tengo con la película, y con casi todo el cine de Alexander Payne es que me deja frío, tan frío de que me duermo viendo sus peliculas porque hay momentos que no me dicen nada. Por lo que tengo que verlas siempre dos veces. Supongo que por su capacidad de no trascender, de hacer un simple retrato sin intentar ir allá más. No hay sitio para la crítica ni el analisis. Es un simple fotógrafo  de gente peculiar.


CAPITAN PHILLIPS

Basada en la historia real ocurrida en 2009 del secuestro a cargo de piratas somalies del Maersk Alabama, un buque mercante que hacía la ruta por el cuerno de África, y de como su capitán, Rick Phillips hizo frente a la situación

Cada año la industria norteamericana se las ingenia para poner en la palestra una película que retrate su lucha contra el terrorismo. Anteriormente fue gracias a Kathryn Bigelow y sus andaduras por Iraq (En Tierra Hostil y Zero Dark Thirty) y ahora le ha tocado el turno a Paul Grengrass, antaño encargado de la trilogía de Jason Bourne, resolver la papeleta con esta historia de piratas somalies.

domingo, 23 de febrero de 2014

AMERICAN HUSTLE


Un brillante estafador en horas bajas (Cristian Bale) y su atractiva compañera (Amy Adams) se ven obligados a trabajar junto al agente del FBI (Bradley Cooper) para destapar una supuesta trama de corrupción política en el estado de New Jersey....

Como dice el refrán: "En el país de los ciegos el tuerto es el rey", y dentro de la mediocridad que exhala en estos últimos tiempos el viejo Hollywood, David O. Russell, un director bastante justito, sobresale de la media. Pero seamos serios, a pesar de estar dos años seguidos nominado a mejor película en los Oscars, sus trabajos dejan bastante que desear. Y La Gran Estafa Americana no iba a ser la excepción. Porque si se va a hacer una película de intriga, de estafas, no puede ser que la historia no tenga alma, que las secuencias vayan pasando sin despertar el mínimo interés en el espectador, le falta fundamento y le sobran personajes, que sólo consiguen que el embrollo llegue a ser en algún momento insufrible.


Tampoco puede ser que tengas a una actriz como Amy Adams y la dejes a la altura del betún, sólo luciendo un bonito escote y culo, desaprovechando así a una de las actrices con más personalidad de los últimos años. Que Bradley Cooper siga trabajando es todo un insulto a la profesión. Que a la Jennifer Lawrence la nominen por un bailecito y un papel de gritona es de poco serio, y lo de Jeremy Renner tambien tiene su qué. De hecho, el único salvable (y tampoco es para tirar cohetes) es un Cristian Bale caracterizado como un "loser" venido a más, aunque ese peinado y esa panza tampoco es que estén de 10, ya que hay momentos en que desaparece misteriosamente. 
David O. Russell no sabe dirigir tampoco la historia aunque le añada unos cuantos gags, éstos no llegan a trascender demasiado. En general aburre, el guión no ayuda para nada, la historia está más que alargada. Es como un reflejo de la sociedad actual: actores que hacen de actores, sin capacidad para traspasar la pantalla, jugando a los timadores. No es ni siquiera ni un retrato criminal, ni una buena ambientación de la época. Simplemente, es un juego de niños.


Una película sobrevaloradisima, como también lo es su director. Sólo salvada puntualmente por Cristian Bale, Robert de Niro, y esa música de los 70s y la inclusión del I Feel Love de Donna Summer (aunque tenga que soportar al inutil de Cooper bailándola). Por el resto bastante floja, embrollada, con flashbacks montados con el culo, y un final que más es un suplicio que otra cosa. En fin: This Is Hollywood...


viernes, 21 de febrero de 2014

HER


Spike Jonze ya hace un tiempo que dejó de ser ese friki que dirigía los videoclips de los artistas más sobresalientes de principios del 2000 (Bjork, Fatboy Slim, Beastie Boys, etc). Visualmente novedoso pero a la vez cercano, que lo separaban del resto de directores como Gondry (mucho más fantasioso), dió el salto a la gran pantalla acompañado de un guionista más friki que él, Charlie Kaufman, con dos exitazos de ese cine disfrazado de indie, como eran Being John Malkovich y Adaptation. Luego los caminos de ese particular dúo se separaron y Spike Jonze se lanzó en solitario con Where the Wild Things Are, adaptación del cuento para niños de Maurice Sendak que solo gustó a los más fieles seguidores de Jonze. 

En un futuro no muy lejano, Theodore trabaja como escritor de cartas sentimentales online. A pesar de que hace más de un año se ha separado, sigue aferrado a los recuerdos junto a su exmujer, y vive de manera solitaria en su apartamento...hasta que se instala un nuevo sistema operativo basado en inteligencia artificial. Desde el primer momento Theodore y Samantha (el OS con voz de mujer) establecen una relación que va más allá de lo puramente tecnológico....

No se puede discutir que Her sigue manteniendo la particular imagineria típica del sello de su director. Con un estilo visual algo futurista, pero sin sobrepasar los límites de una ciencia ficción muy avanzada, algo así como ese futuro no muy lejano que ya pudimos disfrutar en los capítulos de la miniserie Black Mirror. De hecho, Her tiene muchos puntos en común con el segundo episodio de la segunda temporada de la serie de la BBC, la relación más allá de lo puramente tecnológico que establecen las personas con el software.

Spike Jonze nos presenta al estereotipo de persona que es capaz de establecer una relación antisocial con el resto de seres humanos, pero que está enganchado a la tecnología más puntera como puede ser videojuegos, dispositivos portátiles, salas de chat, etc. Vive anclado en su anterior relación, tan acostumbrado de tener algo que compartir con alguien, que cuando ese alguien ya no está, prefiere vivir del pasado que comenzar una nueva relación. Pero la relación con Samantha (su nuevo OS) es diferente, más real y directa, hecha a su medida según los criterios de un breve cuestionario que ha tenido que cumplimentar antes de la instalación. Y aparece ella, una Inteligencia Artificial con ganas de aprender más allá de todos los conceptos tecnológicos, todas las visicitudes del ser humano. Por ello se dedican los dos a observar, él como maestro observador y ella como ávida aprendiz, y Theodore se siente a gusto, vuelve a salir de su cueva, se relaciona con sus amigos que ven a Samantha como otra igual....

Y el espectador entra de lleno es esa dualidad, magníficamente interpretada por un Joaquin Phoenix al que le vienen al pelo este tipo de protagonistas, y una Scarlett que deja que todo su trabajo recaiga sobre un tono de voz suave pero grave, algo rota pero a la vez aterciopelada. Por eso es una pelicula fácil, sólo hay dos actores a los que les recae el peso de la película, aunque a veces intervienen algunos secundarios, como una Amy Adams en estado de gracia y a la que, a pesar de la brevedad del papel, consigue una empatía con el espectador mucho mayor de la que consigue en American Hustle donde está nominada.

Lástima que la película a medida que va avanzando va cayendo en la monotonía de todas las comedias románticas, y es muy previsible. Seguramente por culpa de la ausencia de ese gran amigo suyo y esplendido guionista que es Charlie Kaufman, que hubiera guiado la historia por otros caminos algo más sinuosos. Pensaba que iba a ver una película que iría un poco más allá de los patrones generales del cine romántico, tipo Olvidate de Mi (Michel Gondry) y me he visto inmerso a mitad de la película en la típica historia que podria haber protagonizado Sandra Bullock o Drew Barrymore. 

En definitiva, Her es de largo la película más comercial de Spike Jonze, por mucha estética hipster que la envuelva: música de Arcade Fire y Karen O., gafas de pasta y bigote, y camisas mao con pantalones de pinza de cintura alta. Pero es bonito ver como algunos directores se esfuerzan a presentar una ciencia ficción diferente, nada de monstruos ni platillos volantes. Un futuro cercano, y una historia más humana, como ejemplo de hacia donde nos lleva la tecnología actual. Preocupante o no? Ustedes deciden. Eso sí, la película es excelente.

jueves, 23 de enero de 2014

EL LOBO DE WALL STREET


Película basada en hechos reales del corredor de bolsa neoyorquino Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio). Empezando por el sueño americano, hasta llegar a la codicia corporativa de finales de los ochenta, Belfort pasa de las acciones especulativas y la honradez al lanzamiento indiscriminado de empresas en Bolsa y la corrupción. Su enorme éxito y fortuna cuando tenía poco más de veinte años como fundador de una agencia bursátil le valió el mote de “El lobo de Wall Street”. Dinero. Poder. Mujeres. Drogas. Las tentaciones abundaban y el temor a la ley era irrelevante. Jordan y su manada de lobos consideraban que la discreción era una cualidad anticuada; nunca se conformaban con lo que tenían. (FILMAFFINITY)

PELICULÓN, así con mayúsculas. Hemos tenido que esperar casi 20 años (desde Casino) para que Martin Scorsesse vuelva a rodar una película donde nos muestra con todo lujo de detalles el mundo criminal de Estados Unidos. Primero fue con Uno de los Nuestros (Godfellas) donde retrataba a la mafia italiana de Estados Unidos, luego vino Casino envuelta en el mundo del juego de Las Vegas. Y ahora le toca el turno a esos ladrones de guante blanco, camuflados bajo trajes de veinte mil dólares que habitan en el centro neurálgico de la economia mundial: Wall Street.



Pero para bien o para mal, Scorsesse ya tiene 71 años y se pone a toda la industria por montera. Lejos queda aquél cronista con mirada más seria, respetuosa y pausada. Con El Lobo de Wall Street ha destado todo su poderio audiovisual, ha pisado el acelerador rodando una película frenética, con un montaje vertiginoso, donde los momentos más dramáticos estan dosificados con cuentagotas para no bajar el nivel conseguido, un puro desfase con muchas drogas y mucho sexo, diálogos punzantes y momentos cómicos dignos de las mejores peliculas de los Farelli. Rodado con el pulso que los mejores pueden demostrar, travellings circulares mostrando la locura, planos cenitales de lo mas egocéntricos, secuencias míticas como la del popeye, y un largo etcetera de recursos. Y todo ello guiado por un actor que ha sabido crecer al lado del maestro, y éste le ha brindado una película para su lucimiento.

Y aqui se nos muestra a un moderno Jesucristo, Jordan Belfort, que se rodea de sus más fieles apóstoles de dudosa moralidad, antiguos traficantes de marihuana, para adoctrinarlos en su religión acunada por el poder del dinero. Pero no un poder real del que se puedan aprovechar para llegar a las más altas esferas. Ellos quieren dinero para gastarlo en su sueño americano: trajes, relojes, putas, drogas, coches, mansiones, yates, es a lo máximo que esperan aspirar. En el fondo no son más que unos horteras que usan el dinero para meterselo por la nariz aspirandolo en culos de prostitutas, y que luego se acojonan cuando tienen a los federales oliendoles el culo.

El reparto es de lujo, capitaneado por un enorme Di Caprio al que le va bien que no le den un Oscar para que pueda mantener ese nivel (ejemplos como Dujardin, Brody, Jamie Foxx han pegado un considerable bajón después de ser premiados). Como escuderos resalta un enorme Jonah Hill en estado de gracia, un Matthew McConaughey que aunque breve muestra que ha encontrado el buen camino, un Rob Reiner que momentazos, y otros secundarios venidos casi todos de la tv. Y para alegria visual, autenticas bellezas como Naomi Lapaglia o Katarina Cas.



Y aunque no lo parezca, tambien hay sitio para la crítica feroz a la situación actual por culpa de sus verdaderos culpables, aunque esos momentos quedan algo más ocultos (el plano en el metro del inspector, por ejemplo). Una economia actual que está en este estado por culpa de esos "timadores" que no dudan en hacerse ricos gracias a las comisiones que cobran en las gestiones. Poco les importa el resultado de sus clientes, ellos quieren su beneficio y no dudaran en hacer lo que sea para conseguirlo. Gekko, Lehman Brothers, todos tiene su minutos en la película, anque bien camuflados.

En definitiva, el siglo XXI ya tiene su Scarface, y el cierre de una particular trilogía del crimen estadounidense. Dudo mucho que Marty lo vuelva a conseguir, pero yo ya me doy por satisfecho con toda su obra, que aunque con algunos lunares, es digna de revisar por cualquier amante del cine que se precie. Y es que como rezaba el dicho: "Los viejos roqueros nunca mueren"




miércoles, 8 de enero de 2014

AMOUR


Georges y Anne son dos profesores de música clásica octogenarios que viven en París. Su hija también se dedica a la música, y vive en Londres con su marido británico. Un día, Anne sufre un infarto cerebral que la deja con el lado derecho de su cuerpo paralizado. El amor que ha unido a la pareja durante tantos años se verá puesto a prueba cuando Anne se niegue a volver al hospital y Georges tenga que cuidar de ella